Cambio de hora

07.11.2020

¿Cuántas veces has escuchado a alguien quejarse porque tiene sueño y está cansado? En particular con el cambio de horario.

No es simplemente un cambio de horario, es un cambio interno. Tu cuerpo está acostumbrado a otra rutina, a comer antes, a dormirse más temprano, a llegar a casa y descansar más temprano. No olvidemos que el cuerpo tiene mucha más sabiduría que nuestra cabeza a la que alimentamos con todas las historias que nos contamos. Si tu cuerpo está cansado es porque necesitas energía y descanso. El cambio de hora no es únicamente un ajuste al reloj, tu cuerpo no es un celular al que automáticamente le cambia la hora, los cambios, para el cuerpo, son graduales. 

Así que toca ser pacientes, entendernos, observarnos. Sigues en la oficina cuando llega la noche y tu cuerpo pide ir a descansar, ¡no necesitas mantenerte alerta para contestar correos, necesitas descanso! 
Con el horario de invierno y clima otoñal olvidamos que hemos entrado a otro ciclo, olvidamos llevar suéter o chamarra para abrigarnos, olvidamos la hora en la que solemos comer, no prestamos atención a los detalles y pequeños cambios que implica tener otra estación y otro horario. Pero todo eso es muy importante, justamente tomar atención a  todo ello es la base de tu salud, física y mental. Pero no lo sabemos porque eso no se enseña en la casa o en la escuela. Cuidar de los detalles del día a día es lo que nos genera bienestar, así que si tengo un horario distinto y estoy en una estación distinta, YO TAMBIÉN SOY DISTINTA. 


¿Por qué no somos capaces de observar esto en nosotros mismos y solo en los cambios externos? La verdad es que el cambio siempre da miedo, y preferimos ver estos acontecimientos como cosas muy superficiales, pero la verdad es que hay cambios internos y muchos. Por ellos cuando cambiamos de estación solemos enfermar, además también cambia nuestro ánimo. 
Tenemos la responsabilidad de cuidarnos, por dentro y por fuera, y para no quedarnos atorados con el miedo al cambio tenemos que recordar que el cambio siempre está sucediendo pero estamos acostumbrado a él. El día y la noche son distintos, el invierno y el verano son distintos, la luz y la oscuridad son distintas, así también somos nosotros, compuestos por lados distintos pero complementarios. Abrazar ese cambio, observarlo, entenderlo, me brinda salud, pues así me preparo tomando tés que ayudan a mi sistema inmunológico a fortalecerse, llevando un abrigo extra por si hace más frío. Incluso buscando más amigos si yo sé que esta temporada me hace sentir triste o solo.


Y entonces, ¿el otoño de qué es tiempo?
El otoño es tiempo para hacer más ejercicio, pues ya no hace tanto calor. Para prevenir enfermedades respiratorias tomar té de jengibre, té de ajo y aumentar tu vitamina C. Si el lugar donde vives es seco, recuerda hidratar tu piel porque el frío también la vuelve seca. Comienza las mañanas con una actividad que te de calor, beber un té, hacer un poco de estiramientos, y no salgas repentinamente al frío. 
Haz cambios en tus horarios para dormir antes y despertar cuando salga el sol, podemos aprender a tomar energía del día cuando nos regimos por el sol. Si eres fan de las ensaladas y comidas frías, tal vez el otoño y el invierno no son las mejores estaciones para ellas, ya que tu cuerpo podrá pedirte comida más cálida.

Los cambios externos afectan nuestro cuerpo y nuestra tarea es encontrar nuestro estado de equilibrio, para buscar este estado de homeostasis necesitamos hacer estos cambios para que el cuerpo se mantenga sano y se ajuste a este nuevo clima, tiempo, hora, en general a esta energía diferente de la que nos trae el verano, y conforme mejor lo hagamos más salud tendremos.


Te invito a que hagas una lista de los cambios que has visto durante los últimos días, sobre los cambios en tus horas de sueño, en tu horario de comida, en el clima y los alimentos que consumes.  En base a tu lista construye una agenda con un  horario donde cuides estas horas de sueño,  ve  a la cama entre 8pm y 10pm, si tu horario de dormir es hasta muy tarde ajústalo para intentar ir a dormir una hora  más temprano e irlo moviendo hacia atrás poco a poco durante un par de semanas. Tu comida más fuerte debe ser entre las 12pm y 2pm, y  puedes ir cambiando de alimentos poco a poco integrando alimentos menos fríos o calientes. Date tiempos para tomar tu hora de comida plenamente y no comer mientras haces otra actividad. Recuerda despertar a la hora que sale el sol o lo más cercano a esa hora. Con tu lista revisa los cambios que necesitas hacer, todos estos detalles harán un beneficio en tu salud, no solo al día de hoy, son beneficios a largo plazo que podrás ver claramente una vez que tengas una rutina hecha y la hayas disfrutado por un tiempo.

Recuerda que la sabiduría que necesitas está en ti, es cuestión de darte tiempo para escucharte y observarte, ahí está la clave para adaptarnos a todo.